Promesas rotas
Han pasado varios años, y aunque hiciste tu vida, aún recuerdas aquellas promesas que te hicieron en su momento. Y no es que no hayas querido olvidar, lo intentaste varias veces mientras ocupabas cada vez más la mente tuya en hacer varias actividades al mismo tiempo.
Pero nada funcionó.
Es una herida que lo llevas guardado en el fondo de tu corazón porque aquellas promesas vinieron de tu madre. El ser que te tuvo nueve meses en el vientre y te dio la vida trayéndote al mundo.
Con el tiempo te acostumbraste a esas promesas que jamás se harían realidad, que jamás las cumpliría pero aún así, aguardabas un poquito de fe que se hiciera realidad.
Luego llegó la adultez y tú hiciste tu vida a tu manera. Simplemente, te separaste del camino de tu mamá en todos los sentidos (incluido el emocional), y juraste no hacer promesas que no podrías cumplir ni aceptabas promesas.
"Una promesa rota, es una promesa rota y no tiene salvación."
Sign in to leave a note.